lunes, 27 de julio de 2009

la espada de plata*




¿Por qué agarras mis brazos? ¿Dónde intentas llevarme?
Conozco el camino y duele el embarrado suelo
Si concluye tu andar, no querré mirar atrás
Y hay tantos viejos árboles que me han hecho compañía
Estos años, de inquietante porvenir

Querida maleza, ingiero tu salvia
Antes de que anochezca, un espectro de aura radiante
Ah venido a visitarme
Esta a mi lado, ¿lo escuchas?
¨Es extraña la aura que desprende tu cuerpo
Sonríe y calla, Quiere, y se odia
Viajero, estas perdido
¿Que te ah hecho creer que solo hay cabida
para el dolor y la incertidumbre del no-estar
en tu Alba? ¿Acaso no ves los colores que conforman
tu mundo? No están muertos, tu estas matándolos
con tu nublada visión y apatía desganada.
Caerás de rodillas ante mi, Viajero, no quebraras
La energía que te conversa. Te salvare.¨

-¿Por qué?, ..Visible Arcó iris ¿Quieres alejarme de aquí?, los árboles..
-Ellos, nacieron para sostenerse en el bosque, tu, deberías ir donde te llaman
-Nadie me llama, bondadoso espíritu, solo tu, y por eso agradezco escuchar una voz que no sea la mía, después de tanto tiempo precario y desgarrador
-Calla y vete conmigo, si decides no quedarte donde eh de llevarte, puedes regresar con la noble princesa
-La noble princesa, salvia de entre las salvias, quiero protegerla..
-Los Árboles lo hacen, cumplen su deber, el sol y la lluvia la riega, no preocupes a tu polvoriento corazón, tiene miedo a cambiar, a reconocer la sonrisa
-Yo sonrió
-No hablo, Viajero, de esa sonrisa

Comenzaron a Volar, casi tocando el suelo

-¿Lo ves?, Ni siquiera el barro haz de tocar

Después de un largo viaje silencioso, vieron el final de camino, una cueva hecha de tierra, oscura en su interior

-Es Aquí
-Pero Espíritu multicolor, no veo.. la nada esta presente
-Eres ciego, mas ciego de lo que crees por tu herida vista, esta cueva es legendaria, oculta en las tinieblas verdes del bosque, tu conocías el camino, eres el primero en conocerlo sin querer encontrarlo, en cientos de años
-¿Qué tiene de legendaria una cueva de tierra?
-Es lo que hay dentro, lo que la hace legendaria, Viajero, ¿haz olvidado lo que significa navegar en rumbos perdidos y encontrar ámbar y rubíes destellantes?, Te ofrezco una pieza
bendecida por la madre tierra, cuya creación en parte material valora este objeto que yace intacto
-Cuéntame mas por favor
-El Ave dorada descansaba su brillar en esta cueva, se recostaba y apagaba su oro fugaz durante 22 horas, el primero de enero, cada año. Hay quienes creían que el ave era un continuo sol, ahora lo sabes, Viajero.. todo debe extinguirse alguna vez, por lo menos, de forma temporal.
-Pero la ave dorada es inmortal
-La haz visto alguna vez?
-Una vez..
-Soy un espíritu, y debes saber desde este instante, que gozo de buena visión, yo la he visto cientos de veces, la vi refugiarse de los cazadores y cantar de placer en esta cueva
-¿Ella esta dentro?
-No. Hace una semana, un cazador encontró este lugar, yo, lo había visto venir hace tiempo, venia luchando, soportando el hambre y las picaduras de insectos durante meses, pero llego, y quería asesinar al Ave dorada, creía que en sus garras se encontraba la inmortalidad. Llego de noche, y por la inconfundible radiación de las plumas del ave, la vio descender y ocultarse en la cueva. Entonces, saco su espada de plata, especialmente elaborada para que córrase la sangre de una energía aérea. Al menos, trabajaron en ella poniendo su fe en que sea una de las espadas mas filosas del mundo, y, para asegurarse, el cazador tenia en su bolsillo un frasco con veneno púrpura, exprimido de una flor maldita, que solo crece en la tumba de un alma perdida. Este veneno es mortal en segundos, y el lo derramo en su desgarradora espada, y camino, paso a paso, hacia la cueva, se vio frente a frente con el ave, que yacía en un sueño luminoso. ¿Te imaginas, Viajero?, El enterró ese largo puñal en el cuerpo del ave, y en esa penetración, el veneno fluyo y la sangre se derramo.
-No puedo.. creer, que este muerta
-No he dicho eso, escucha con atención. La Ave dorada despertó y una sola lagrima acaricio su rostro, y antes de que esta tocase el suelo, voló, dejando un manto de luz en el espacio que tocase, el aire se pinto de color y el cazador no pudo sentirse miserable ni enfadarse, la visión que le ofrecían sus ojos era maravillosa. Decidió volver a casa, y no volver a matar jamás. No quiso ni tocar la espada, totalmente ingenuo, de que esta, al a ver sido parte del cuerpo del ave unos segundos, se encontraba totalmente transformada. La sangre convirtió a la espada en una extensión del Ave. Esa espada venenosa, asesina y plateada, adquirió un blanco puro en su color. Impecable, mucho mas que el de las nubes. Y parte del aura y sangre del ave, se encuentran en ella. Dicen que la Ave dorada fue bendecida por cada religión o fe independiente que la viese volar, no hay humano que se resista a embriagarse en ella, por eso dicen que es un segundo sol. Esta ave recibe mucha energía y el orgasmo físico y espiritual que provoca verla, es en verdad su agradecimiento eterno.
-No lo dudo. La espada es blancura, también conserva su sangre y aura, por lo que deduzco, posee parte de toda esa energía humana y propia, ¿Verdad ?
-Estas en lo correcto Viajero, y es por que, tu, un ser que vivió mas que ningún otro hombre en este tiempo, con árboles y resguardando a una planta sagrada, la noble princesa, haz sido elegido, por mi, para que hagas, lo que tienes que hacer
-No puedo sentirme mas agradecido, ¿qué tengo que hacer noble espíritu?
-Entra en la cueva, agarra la espada, y sin cerrar los ojos, clávala en tu corazón, atraviésalo.
-No.. ¿Por qué?, no entiendo
-Los colores opacos, tu apatía, el dolor, te crees ciego y podrías estarlo aun mas, sino me obedeces, acaso Viajero, ¿no confías en mi?
-Lo hago, tiempo paso desde que no e-
-Escuchabas.. desde que no escuchabas una voz
-..Que no sea la mía..
-Confía en mi, tu lo haz dicho, soy un noble espíritu, tan noble como tu princesa natural
-Lo haré.

El viajero corrió a la cueva de tierra, agarro la espada en el suelo, se encontraba cerca de la entrada, intento levantarla, era muy pesada, lo intento otra vez, los brazos le temblaban, sudor lloviznaba en su rostro rojo del esfuerzo. Al final, la sostuvo, como un valiente y asesino soldado, como un valiente y asesino cazador, como un valiente y noble ser.
La apunto en dirección al corazón, el cual parecía querer escaparse de su cuerpo, tenia fe en el noble espíritu, no por eso, ceso su miedo. Cerro los ojos pero recordó ¨sin cerrar los ojos¨ la frase zumbaba en sus oídos. ¨Esta bien¨ pensó, respiro profundamente, abrió los ojos, y con toda la fuerza que le permitía el cuerpo, clavo la espada en su corazón, atravesándolo. Y con el, las costillas y la espalda. Cayo de rodillas y empezó entero a desintegrarse, sin sufrimiento alguno, se volvía parte del aire. El ave dorada llego rápidamente desde algún lejano lugar hasta la cueva. Cuando entro en ella, eran los ojos del Viajero lo que aun permanecía en el aire sin desintegrarse. El viajero aun podía ver, su conciencia estaba alerta. Los ojos flotaban y La Ave los veía, un pequeño remolino se armo alrededor de ellos y el aire violento cantaba ¨Bendita Ave, en mi corazón inmaterial yace tu sangre y aura, permíteme ser parte de ti y terminar con mi devastadora soledad, si no me aceptas, seré un alma perdida, si me aceptas, dejaras de ser una ave, y te convertirás en dos¨ El ave canto de placer, y los ojos del Viajero que levitaban, dejaron de existir en forma material. Ahora los cuatro ojos observaban la realidad desde un mismo cuerpo y alma, dando nacimiento a un brillo pálido y cegador que desprendía el nuevo plumaje plateado y fortalecido de la Ave Legendaria. Por otra parte, el noble espíritu multicolor voló por el bosque donde reposo sobre la rama de un árbol, esperando ver la nueva luminosidad mutua flotar.




*Léase ¨Oro Fugaz¨

miércoles, 15 de julio de 2009

Ramiro & El Mundo




El Caminaba y en frente tenia todo el camino por recorrer. Los autos le rozaban la espalda. ¨Asqueroso suicidas que quieren llevarse a quien sea al otro mundo, peores son los motoqueros que pisan el acelerador sin consideración, y a varios de ellos les llegara el día en que sus sesos reposen sobre el pavimento¨. Devuelta le pega en la cara toda la hipocresía de la sociedad ¨humana¨, sabe que tiene que caminar entre ellos, por que es parte de ellos, una hormiga en un millon. Totalmente Humanizada. ¿que mas podría hacer?. ¨Podría eyacular sobre un árbol y esperar que crezcan flores blancas¨... no, esa no es una buena idea, ni siquiera es coherente, a Ramiro se le esta pudriendo la cordura y lentamente esta
c
a
y
e
n
d
o, como las hojas de otoño que tanto goza aplastar.
¿Que le ocurre a Ramiro?, no es capaz de contestarle un formal saludo a quien lo cruce, ni siquiera es capaz de mostrar expresión alguna. Parece un fósil, grisáceo, deseria ser incambiante e inmovil durante millones de años. Es duro consigo, al estado al que ha llegado.. tan solo tiene diecinueve años. En la facultad es tan invisible que el profesor en ciertas ocasiones lo tacho de ausente en su lista, por que Ramiro se oculta, en el lugar que sea se oculta como si estuviese en su propia cama, con las sabanas hasta la cabeza. Ingenuo Ramiro, el hay cree estar caliente y protegido, y se pierde de todas las risas y besos que lo rodean, esos condimentos de momentánea felicidad también provienen de esa sociedad ¨humana¨ que tanto desprecia. ¨No voy a salir con ustedes¨ lo único que sabe decir si una figura de sangre caliente se le acerca ¨Dale Ramiro, ¿por que no venis a hablar con nosotros?, hay una chica a la que le pareces lindo, ¿no te interesa?, te puedo ayudar con ella, es mi amiga.. si hablan y se gustan, un día podemos salir juntos y los dejo solos en algún momento oportuno, ¿Qué te parece?¨ No, no, no, piensa y dice Ramiro. ¨No creo que lo entiendas, pero soy asexual¨, ¨¿Qué es eso?¨. Y el no contesta a la pregunta. Es un freak, de esos extraños freaks que nacen de las entrañas de la perversa y sombreada gran ciudad. En verdad no es asexual, si pensó en tener una cría blanca con un arbol no puede serlo, a la gente asexual no le llama el sexo en si. El, simplemente lo reprime. El joven se tortura, no puede parar un segundo de pensar y eso lo agrava por que generalmente, no tiene mucho en que pensar, entonces su cerebro hierve en un coctel malicioso de pensamientos obsesivos. Fantasea con quemarse los ojos con la punta de un cigarrillo, para no tener que ver nunca mas a nadie, ¡Hasta que punto ha llegado!. Vive solo, su adinerado padre le paga el alquiler de un pequeño departamento. Nunca invito a nadie, por que no quiere que sepan de su hueco materializado. En el departamento de Ramiro, solamente hay una cama y una heladera. ¨Lo necesario para vivir¨, según sus pensamientos. Ramiro comenzó esta filosofía tan profunda de vida a los diecisiete años, cuando perdió a la mayoría de sus compañeros en un choque de colectivo, de un viaje escolar al que el no había asistido por que estaba enfermo.
Fue un golpe duro que nunca ceso, desde aquel trágico día, lleva en su cabeza la corona de espinas. Si no necesita de la gente, ¿Por qué llora todas las noches?, ¿es por sus compañeros? Podría ser, en parte. Algo le falta, el lo sabe, no quiere admitirlo.
La mañana del 15 de Julio, preparo café amargo y viajo temprano, a paso lento hacia la facultad. Se cruzo con este joven, que días antes le había propuesto salir con el y su amiga. Estaba con su amiga. Ramiro nunca saludaba, tenia un record de no sentir siquiera el tacto humano, pero ellos lo acorralaron. ¨Hola Rami¨ dijeron en coro los dos. Ramiro saludo primero al hombre, con la palma de su mano. Enseguida, a la mujer, que lo miraba desde la isla marrón que flotaba en sus ojos.
Con la palma de su mano, abrazo la suavidad de terciopelo que había en la palma y dedos de uñas coloridas que desprendía el brazo de la chica. El saludo con ella, fue mas duradero. Tanto que ni se dio cuenta, y la amiga del joven empezó a sonrojarse. ¨Hola¨ dijo Ramiro
Se dio cuenta, ¨es tiempo de que deje de sentir tanto rechazo y necesidad a la vez¨
Por que aquel calor endulzado y húmedo le hizo recordar algo mas importante, que esperaba su saludo hace tiempo. La Vida.
Tanto se había sufrido y torturado, y ella… estaba al alcance de su mano.

un dia especial




federico tiene un suéter blanco, pocas mentes creerían que ese suéter es blanco, el tiempo ha actuado en el, y la suciedad de la ciudad es lo que da color a su atuendo actualmente. federico tiene nueve años, no estudia, trabaja. Pide monedas en el subte, se pasa casi todos los días repitiendo lo mismo ¨¿una moneda para el pan señor?, ¿una moneda para el pan señora?¨ puede que lleve nueve años en el mundo, pero no es estupido, reconoce que es poca la gente que se digna a verlo a los ojos. ¿a que le teme la gente?, el teme al hambre que ya siente, a su padre que lo castiga si no lleva nada y al adolescente violento que también pide monedas, y no quiere verlo donde el esta, por que sino volverá a asfixiarlo con una patada en el estomago. federico es tranquilo, a diferencia de sus amigos callejeros, que en su rebeldía juvenil son capaces de perseguir y insistir a la gente para recibir alguna migaja del pan. federico cena chatarra de la comida chatarra, viaja hasta el centro de la ciudad donde unos chicos Mc. Shit le regalan sobras. federico no se droga, sus amigos roban cigarrillos, inhalan poxiran, piden secas de porro, y algunos le dan al paco. La madre le ha advertido, ¨la droga mato a tu hermano y si caes en eso no vas a volver a poner un pie en esta casa¨. federico nunca olvida un día especial, estaba como una maquina de batería gastada, repitiendo lo mismo lentamente, a veces variando para no caer desmayado y mantener a su conciencia un poco activada ¨¿ una monedita? ¿no tiene una monedita? ¿una moneda para comprar la leche porfavor?¨, nadie le respondía, entonces llega un impecable señor, traje y corbata, anillos plateados, y una calva lustrosa. ¿disculpe.. señor.. no tendría una moneda para comer?. El señor que olía a vino de mil pesos, lo miro a los ojos, si, a los ojos, ¨pone la mano querido, te voy a alcanzar algo¨, federico sonrío, alzo la palma de su mano. El hombre hizo una mueca con su boca y le escupió, la saliva se mezclaba con la mugre de las uñas y la piel de la manito de federico, se desbordaba cayendo en parte al suelo, una saliva violeta y pegajosa. ¡forro de mierda! le dijo al hombre, El hombre río y río, pago su boleto y tomo el tren.

martes, 14 de julio de 2009

a la orilla del lago




Me dispuse a visitar el lago, aquel lago donde había muerto el hijo de la Señora Graciela, después de que su cuerpo fuese expulsado del choque con su automóvil, envuelto en cristales y huesos rotos. Murió a la orilla del lago, su madre que milagrosamente resulto casi intacta, lo sostuvo en brazos hasta su ultimo suspiro. ¿como es ver morir a un ser amado?, seria una pregunta cruel, de todas formas, es innecesaria, la respuesta esta en ella y en su estado. Rubia, flaca, alta, pequeños senos y un rostro rígido. De unos 38 años, se encuentra en este instante a mi lado, vestida con una remera roja, jeans y zapatillas. ¿Por qué no viste de negro?, La Señora Graciela no cree en el luto, ni en miradas apenadas que quieran invadir su alma, no necesita de compasión ajena. Acepto mi compañía por que fui uno de los pocos que no la abrazo llorando, como si no le sobrasen ya lagrimas a la joven Madre. Ella se encuentra acostada exactamente donde murió su hijo, casi tocando el agua verdosa del lago, y es allí donde ahora recae el sol, que la pinta con su color al igual que las hojas de los árboles le dibujan pequeñas sombras. Esta sonriendo, es increíble, ¿Por qué?, el sol la tapa como una cósmica sabana de calor, el verde colchón de la tierra descansa a sus tensos músculos, Me sonríe. ¿Se siente bien señora?, ¿Necesita algo?. No, Señor Reyes, usted sabe, aquí es donde murió mi hijo, me acosté de esta misma forma junto a el, y le hice sentir calor a su cuerpo frío, fui su sol ¿sabe?, y el fue el sol de mi vida, y nunca se apagara. La señora Graciela dejo de hablarme y oculto sus celestes ojos, no dejo de sonreír, solamente disminuyo esa sonrisa, como si ahora estuviese sonriendo para si misma, en privado, lejos del mundo, lejos de mi. Hombre, ¿no piensa en nadar?. No se señora, hay muchos patos por aquí. Tiene miedo Reyes, conozco el miedo, debe mover esas piernas y salir a flote, no se preocupe, el lago no es profundo. La señora Graciela tiene razón, ella tuvo un sol que siguió brillando, aun que lo halla visto morir, ¿Cómo puedo tenerle fobia al agua cuando una mujer a si me demuestra su valor?.Yo no perdí a nadie, y se que cuando alguien se pierden, puede que otros se pierdan con el. Ella esta al lado mío, sus ojeras opacas no combinan con los celestes ojos, los labios rotos no parecen amigos de esa sonrisa, y los veo, de todas formas, el color y el bienestar están allí. Si, señora Graciela, nadare en este lago y dedicare la muerte de mi miedo a su hijo que descansa en las estrellas, gracias por compartir estas cosas conmigo. No agradezca Reyes, y deje de decirme señora que me siento mas vieja, vaya, vaya.. no se preocupe por mi, voy a tomar una siesta aquí, el día esta hermoso incluso donde la vida se ha ido.

martes, 7 de julio de 2009

Exitosos



Desperté. Mis parpados parecían un junke de acero, el reloj no detenía su insoportable alarma y las palmas de mis manos intentaban derribarlo. Un comienzo típico de un largo dia, que sabia, acababa de comenzar. Me vestí-cepille-lave y desaparecí de mi hogar, abandonado la reconfortante oscuridad de mi cuarto que yace cubriendo a mi caliente cama, ahora arrugada y desordenada en mi ausencia, dejando la clásica huella de mi paso por ella. Camine rumbo al subterráneo, saque un boleto y viaje en el hasta la estación de trenes, donde saque otro boleto y aborde ese tren con rumbo al destino.

Ahi estaba, sentado junto a la ventana, un soleado dia y veía el paisaje de la ciudad alejándose, edificios, árboles, casas, miles de objetos pasaban invadiendo mis ojos, saturando a mi cabeza sobre-meditada, pensaba acerca de lo que me esperaría cuando baje, tendría que encontrarme a un amigo que hacia una semana, había intentado suicidarse. ¨ que situación difícil¨, aquella oración se repetía, los edificios que pasaban también, y ahi viene, el que siempre observo cuando viajo hasta la vivienda de mi amigo, el edificio dice con letras gigantes y un reloj pintado ¨es hora de conocer a dios¨
Me gusta verlo, leerlo, no creo en dios pero me atrae la idea de tal cosa impresa en un edificio. Es mejor que ver la cara de un político o una botella de coca.

El ritmo de las vías del tren, me perseguía con los pequeños rayos ultra violetas. Desperté-otra vez, tenia que bajar, había llegado. Baje del tren, y en la entrada de la estación estaba mi amigo con su auto y una desconocida en el asiento trasero. Me toco bocina y subí

Gaby-Adrián..
Adri-¿Qué haces Gaby?.. ¡Hey Daniela!, ¿te acordas de ese pibe del que te hable tanto? ¡Aca Esta!
Dani-Hola, ¿Cómo estas?
Gaby-Bien

Le sonreí a Daniela y mire curioso a Adrian. Se veía bien, parecía tranquilo

Adrian-Vamos directo a casa, tengo todo preparado para el asado

Se notaba su entusiasmo, me di cuenta, y también caí en la cuenta de que mientras viajaba, después de mirar al edificio reloj, estuve abriendo y cerrando los ojos en medio de distintos pensamientos, por esto no le había prestado atención a algo tan relevante como lo era el estado del cielo, este se había empezado a nublar desde que había subido al tren.
Viajamos diez minutos en silencio hasta estacionar el auto y entrar a su casa.
¨¡Pasen Pasen!¨, Dijo Adrián abriendo la puerta, Entre con Daniela, y después de cerrar la puerta, Adrián se tiro sobre ella, la levanto sosteniéndola en sus brazos y la hizo girar por el aire. ¨¡Para a aa! Grito Daniela débilmente. Cuando toco el suelo y Adrián se dirigió al patio donde tenia la parilla, Ella me miro desde sus dos ojos claros-verdes y me pregunto ¨¿Qué le pasa este chico?¨, ¨El es asi¨ conteste, y caminamos hacia el patio.

Adri-Que lindo verlos.. ¡Gaby!, Dani es una buena mina, una compañera del colegio
Gabyi-Si..
Adri-Mira, si hablan, van a ver, se van a entender ustedes, voy a buscar el carbón, ya vengo
Gaby-Espera, ¿te ayudo?
Adri-No, quédate tranquilo, ustedes son los invitados, ¡esperen al asador!
Dani-Jajj, bueno Adri, anda

Las nubes estaban chocando, fundiéndose en la oscuridad, soplaba levemente el viento, algunas flores del jardín bailaban y los rubios rizos de Daniela levitaban suavemente, sostenidos en su larga cabellera. Me sonrió y separo sus labios diciendo..

Dani-¿Llovera?
Gaby-Va a ser difícil este asado.
Dani-Tu cara. Me hace acordar a alguien..
Gaby-¿A quien?
Dani-No se, no me acuerdo. En realidad, se me hace conocida
Gaby-Bueno. Yo no te había visto nunca, pero si lo hubiese hecho, seguramente lo recordaría
Dani-Jajj
¿Tenes algún amigo lindo?
Gaby-¿Lindo?
Dani-Si
Gaby-¿Qué seria ¨lindo¨?
Dani-Rubio.. con ojos claros
Gaby-Mmm, No creo que mis amigos sean exactamente ¨lindos¨
Adri-¡Hey, no puedo creer que estén hablando!, Veni Gaby, ayúdame con el fuego

A pesar del pronostico que nos aguardaba arriba, en el nublado techo del mundo, prendimos el fuego. Me sorprendió ver que Adrián tenia al lado del asador una caja de cartón llena de fotos. Levante algunas y Daniela se sumo a la acción

Dani-Mira Adri, en esta estabas gordito..
Gaby-Ja!, es muy vieja
Adri-A verla..

Adrián sostuvo la foto con las puntas de dos de sus dedos, como sosteniendo algo desagradable, la miro fijamente y la tiro al fuego. Daniela puso una expresión triste y desconcertada. Yo pregunte

Gaby-¿Por qué hiciste eso?
Adri-Son recuerdos que ya no quiero

Nos miramos con Daniela y rápidamente volvimos nuestra atención hacia a las llamas. La foto se doblaba y expulsaba humo negro, hasta que se esfumo.

Adri-No se preocupen, ¡tengo otra copia!, ja-ja-Ja
…voy a traer la carne
Gaby-Ok
Dani-Gabriel.. ¿Qué le pasa a este chico?
Gaby-Si el no sabe bien que le pasa, yo tampoco.
Adri-¡Epaa!, los escuche, si se que me pasa, me quise matar como saben, tranquilos-tranquilos, estoy tomando antidepresivos. Acá esta la carne..
Gaby-¿Te ayudan?
Adri-Y, me siento raro, un poco mas lento mentalmente de lo que ustedes creen, me gustaría no tomarlos, pero estoy al tanto de que si hago otra cosa, la próxima vez voy estar haciendo un asado en el centro de rehabilitación, ja-ja-Ja
Dani-No. No seas tonto, no vas a hacer otra cosa, seguí el tratamiento
Adri-Relájate bonita, estoy bien, espérenme en la mesa, esto va tardar un poco en asarse

Puse toda la atención que existe sobre mi pecho, el afecto y el sufrimiento, lo dirigí directamente sobre el y su autodestructiva persona. Me lastimo que se lastime, sentía esa herida goteando en mi cabeza. Lo mire y lo mire, era verdad, se notaba diferente, químicamente diferente. Su boca permanecía abierta mucho mas que antes, y miraba a las cosas sin mucha reacción. Sentando en la mesa, Daniela terminaba de meditar a mi lado, diciéndome

Dani-Odio que diga que puede volver a hacerlo, lo odio. Es muy egoísta en el fondo, ¿sabes?
Gaby-Tenemos que entenderlo, tiene sus problemas, debe ser difícil no ser egoísta cuando la vida pierde sentido para uno. Supongo que las demás vidas que lo rodean también pierden valor. Supongo, no lo se.
Dani-Pero es muy joven, somos muy jóvenes, tenemos mucho por hacer
Gaby-Si.., y nosotros podemos ayudarlo, mas que esas pastillas
Dani-Igual las tiene que tomar
Gaby-Lo se

Nos quedamos callados durante cinco minutos, y entonces, escuchamos al cielo llorar. Un fuerte trueno y miramos hacia arriba. Una gotita de agua cayo directamente en un ojo de Daniela

Dani-¡Auch!... hay que entrar.
Adri-¡Gabyy!, ¡veni!, ¡vamos a proteger este manjar carnívoro!
Gaby-Espéranos adentro Dani
Dani-Antes, voy llevar los platos asi armo la mesa adentro
Gaby-Dale, gracias
Adri-¡¡Gaby!!
Gaby-¡Ahí Voy!

Protegimos el asado, conservamos el fuego y salvamos a la carne del agua.

Adri-¡Lindo día para hacer un asado, eh!
Gaby-¡Hermoso!

Nos reímos, y charlamos sobre lo linda que era Daniela. Pudimos asar la carne y entramos exitosos a la casa. Daniela rió por que estábamos mojados, creando charcos donde pisáramos, pero la carne, intacta.

Dani-Muy Bien chicos
Adri-Viste, los hombres sirven para mas que tomar cerveza y coger
Gaby-Jaa!
Dani-Estaba enterada. Tonto. Hay dos toallas en esa silla
Adri-¿Viste Gaby, no es un amor?
Gaby-Es una buena mina
Adri-Esta muy buena tambien
Dani-Los estoy escuchandoo..
Apúrense, tengo hambre
Adri-¡Ahí va linda!

Nos sentamos a comer, sonriendo los tres a la vez. Si, lo logramos, un almuerzo caluroso y placentero, a pesar de la tormenta que gritaba afuera.