miércoles, 23 de septiembre de 2009

Fantasmas




Y ese picaflor, estaba cantando como nunca antes, sus pequeños gemidos.. y comencé a temblar por que volaba alrededor del arbol sin tocarlo ni posarse en el, ¨ya no quieres regarlo¨, creía escuchar de entre sus cantos, ¨esa es una mentira que has vuelto realidad¨ le grite, y lo veía, movía sus alas que parecían incansables, ¨estupido animal, cantaras lo que quieras y sabrás que nadie vuela una eternidad, ya pararas¨, sobre el aire me susurro ¨no parare ni pasara, por que si descansara mis alas, no tendría donde posarme, ya no quieres regarlo¨, no tenia agua ni saliva, no podía demostrarle lo contrario, entonces lo atrape, el infeliz era tan pequeño.. use mis manos como una jaula de dedos, de esta manera lo asfixie un poco, siguió respirando, confuso y débil, no quiso intentar volver a volar, así que le arranque las alas, le corte su pico con mis dientes, lo tire al suelo y lo aplaste, las plumas y la sangre estaban ahora pegadas a la piel de mi pie.
¨No volveras¨ le dije, cuando ya no podía oírme.

Aturdido por la sorpresa de una perdida ganada, me acosté alrededor del árbol, lo toque y repose en el, ¨No me creia, pero ¿ves?, aca estoy..¨ los árboles solo contestan con el sonar de sus ramas al viento, ese era un día de escasos aires, termine en mis sueños y en esos sueños estaba de nuevo parado frente al árbol, y el maldito picaflor, seguía cantando. ¨No volveras, estas muerto¨ ..volvi a gritarle. ¨Me arrancaste las alas y me quitaste la voz con tu boca, pero dime, ¿a que le llamas morir?¨, No podía creerle, en mi pie seguían sus plumas y su sangre, y el cadáver, se había desvanecido sin dejar rastro, ¨Donde esta el picaflor?, tu no puedes ser el, no puedes ser¨, ¨Me quitaste el aire y quebraste mis huesos contra la tierra, enserio dime, ¿a que le llamas morir?¨
Me rei y le dije ¨Esto no es mas que una estupida pesadilla, al despertar veré a tu podrido cadáver convertirse en el almuerzo de unas hormigas obreras¨, Una emoción sin nombre me devoro el pecho por que el picaflor volvío a tocar el arbol, a pararse sobre el, y ya sin cantar, dijo ¨No puedes matarme en vida si no me has matado en sueños, además, ya no quieres regarlo, y no, no sabes lo que es morir¨