lunes, 17 de mayo de 2010

No Importa

-Antes creía que el cielo pertenecía a las aves. Hasta que vi el humo en el cielo, los aviones arrojando bombas..
-Hay muchas cosas en el cielo

Maria veía a Lorena desde sus enormes ojos marrones. Le llamaba la atención las ojeras que su amiga tenia, y la palidez de su rostro, no era para menos, lo que había hecho la había dejado en un estado zombie, incluso su voz parecía mas opaca

-Antes creía que el amor era una estupidez, pero en verdad el amor te estupidiza
-Así es
-No me arrepiento de haberme cortado las venas
-¿Por qué?

Lorena hizo una mueca y miro el techo, polillas chocaban contra el foco de luz

-Tal vez yo sea como una polilla, dando vueltas y chocando siempre con lo mismo
-¿Por qué lo hiciste?
-Tal vez solo quería apagar la luz, para dejar de dar vueltas
-Estuviste cerca..
-De verdad, necesitaba que todo desapareciese, aun que sea por un instante
-No entiendo como pudiste-
-¿Qué valor tiene mi vida?, solo soy una gota de rocío en el mar
-¿Casi te morís desangrada y ahora te haces la poética?

Los ojos de Maria se tornaron vidriosos, sus lagrimas afloraron y ardían sobre su rostro, de su boca no se escuchaba ningún gemido, eran las lagrimas, cayendo una tras otra

-Eso es bueno, yo no puedo
-¿Qué cosa?
-Llorar

Lorena siguió con la mirada a las lagrimas, desde que se desprendían de los marrones ojos de Maria hasta que caían al suelo

-Cuando lo hice, cerré los ojos y solo podía escuchar mi corazón
-Tuviste mucha suerte de que te encontrase
-¿Por qué no me dejaste ahí tirada?
-¡Por dios!

En las ventana se veían las ramas de un árbol vibrando por el viento, Maria empapada en lagrimas se levanto y la abrió

-Necesito un poco de aire
-Cerrala, hace frío..
-Si hubieses muerto estarías muy fría
-Podes decirme lo que quieras, no me importa
-¿Qué no te importa?
-Nada

Lorena se mordió el labio y suspiro

-Me gusta pensar que por cada persona muerta hay una nueva estrella en el cielo, me gustaría estar ahí
-¿Enserio no te basta el susto que me diste?
-No encuentro otro final para mi
-Estas deprimida, estas enferma
-Va a ser mejor que cierres esa ventana antes de que me tire

Maria diviso las pupilas de Lorena con suma amargura, Lorena rio brevemente, una risa que parecía la tos de un fumador

-Cuando muera quiero que expulses mi cadáver hacia el espacio exterior
-¿Como?
-Yo no soy de acá, no pertenezco al mundo que ves, por muchos años tuve el presentimiento de que algo terrible me iba a suceder, sin poder evitarlo, mas tarde me di cuenta que ya había pasado. Fue nacer, respirar este aire de cuchillas. La mayor parte del tiempo siento ganas de vomitar, y todas las noches tengo pesadillas
-A las personas les pasan cosas peores
-¿Qué cosas?, ¿El hambre y el sida?, no me conforma saber que hay cosas peores, solo me motiva mas a terminar conmigo
-¿Por qué.. por que pensas asi?
-Durante la vida uno puede ser feliz, pero por un instante, lo que sigue es recibir sufrimiento una y otra vez, y cada ves que crees sanar algo vuelvo a desgarrarte, simplemente no le encuentro sentido a la vida, si el dolor es algo que aumenta y se alimenta de mi, ¿Quién sabe?, si no me quiero matar ahora, me querré matar mañana, ¿Quién sabe?, yo se, creo saber que si muero, me salvo del humo en el cielo, de las bombas
-Acá no caen bombas
-Eso no importa, como no importan todas las vidas que se apagan cuando el planeta gira y se escapa un día, hay mas muertos que vivos en este planeta, y quienes viven, viven para matar

Lorena bostezo, bajo la mirada y se toco la venda que cubría su muñeca

-Tengo sueño, va a ser mejor que te vayas
-No importa que tanto quieras morirte, mientras viva me voy asegurar de que vos también lo hagas
-Esta bien, adiós

María se acerco a Lorena y le dio un beso en la frente, Lorena se estremeció y cerro los ojos

Afuera las ramas de los árboles seguían bailando al compás del viento, al mismo tiempo en alguna otra parte del mundo un individuo se llenaba el estomago de píldoras y alcohol, otro ponía un arma en su sien, otro tenia a sus pies rozando un abismo, de cualquier manera la luna brillaba con fuerza, y el frío envolvía a las personas que dormían en la calle.

viernes, 14 de mayo de 2010

el hombrecito

Estaba sentado en la plaza, en medio de un banco, después de haberla sacados secas a esta pipa, y un hombrecito se me acerco, tenia un acento extraño y no modulaba bien al hablar

-¿Puedo compartir con usted?

Yo lo mire a los ojos y le dije

-¿Compartir Que?

Entonces el con esfuerzo dijo

-Evangelio, yo soy
-Ah, ¿sos evangelista?
-Si

Se acerco y se sentó en el banco

-¿Usted en su corazón ha pecado?
-Todos pecamos
-Yo no he pecado, ¿Conoce la biblia?
-No la leí

Me señalo la biblia y me dijo

¨Todos hemos pecado por Adán y Eva, y como pecadores debemos morir¨
-Bueno, ¿ves?, ahí te lo dice. Todos pecamos
-Yo no

Comenzó a leerme algunos mandamientos, mas tarde se detuvo y me dijo

-¿Usted va a la iglesia?
-No, no voy
-¿Usted cree en dios?

Y miro al cielo corrompido por las ramas de los árboles

-No creo en dios
-¿En que cree usted, en nada?
-Soy.. ateo

Realmente no soy ateo pero necesitaba darle algo concreto, por que no era verdad que no creyese en nada, tenia contrarrestarlo un poco

Sonreí, saque un cigarrillo y lo prendí, lo mire y le dije

-Pero esta todo bien, mira esta cadenita

Tenia en el cuello una cadenita con un ángel o algo así

-Es linda, ¿no?
-Siii
-¿Ha que evangelio vas?, ¿al de ¨pare de sufrir¨?
-Siii
-¿Esos que exorcizan?
-¡¿Qué?!
-E-xor-ci-zan
-No sabia..
-Lo pasan por la televisión.

Comenzó a reírse de los exorcismos, cuando paro dijo

-Debo irme, yo escucho y hablo poco
-¿Cómo?
-Es Que, yo soy así hablo poco
-Vas a ir al cielo vos
-¡Cielo!

Volvio a reir, me estrechó la mano y se fue