jueves, 25 de septiembre de 2014

Amanecer

Ella se despertó por la luz del sol pero aun llovía. Se ducho pasándose el jabón suavemente por cada rincón de su cuerpo, tratando a su cabello con acondicionador y shampoo, suave y delicadamente.
¨¨Hoy simplemente, sera otro día¨ pensaba mientras el agua y el vapor la inundaba, como tratando de limpiar cualquier tipo de preocupación y sensación negativa.
Desnuda en su cuarto mientras se miraba en el gran espejo, se seco el pelo, se peino un poco, se puso su ropa interior, ajusto su corpiño, abrió el placard y saco su nuevo vestido negro y se lo probo, aplicándose un poco de perfume y pintalabios color rojo, al fin se quedo un rato mirando fijamente a sus ojos color verde y pensó ¨Genial¨

Miro por su ventana y el día había empeorado, gigantes nubes grises parecían estar dispuestas a dar truenos ¨y quizás matar a alguien en la playa¨ pensó. Se calzo sus zapatos de taco y fue a la cocina a preparar el desayuno, café y un sándwich vegano. Cuando termino de desayunar, la tormenta comenzó y preparo un cigarrillo de tabaco natural y lo fumo, mirando el cielo y los truenos desde la ventana. Encendió su celular y tenia un mensaje de su ex novio ¨no puedo vivir sin ti¨ decía, suspirando el fresco aire pensó ¨entonces no vivas mas, cabrón¨

Se dio cuenta que tenia frío y encendió la estufa, ¨Hoy simplemente, sera un día¨ pensó.
Se quedo sentada, junto a la estufa mirando la ventana, las nubes gigantes grises algunas negras como su vestido y los truenos que hacían temblar un poco la tierra. Fue a su cuarto y de su biblioteca tomo ¨Cartas a Milena¨ de Franz Kafka. Se decalzo los zapatos y se tiro en la cama a leer, así estuvo concentrada durante una hora.

La tormenta continuaba ¨Quería salir.. al menos caminar un poco..¨ pensaba hasta que su celular sonó, era su novio, atendió

-Diana te amo, por favor escúchame
-¿Si?
-Esa chica no significa nada para mi, tu eres mi nov-
-No. No soy tu novia.
-Pero te amo
-Mentira
-Déjame explicarte, esa noche yo-
-Adiós, no llames mas.

Y colgó. Ella no se sentía bien pero tampoco mal, lo que bailaba dentro de su corazón era una leve sensación de alivio y en su mente una nueva posibilidad de libertad.

Volvió a sentarse frente a la ventana junto a la estufa, allí armo otro cigarrillo esta vez flores de marihuana. Lo encendió viendo el paisaje de la tormenta y la ciudad que se veía con claridad desde lo alto de su departamento. Y desde sus ojos verdes y ahora rojizos, el cielo parecía el reflejo de toda la libertad en la tierra, y si así era el cielo, ¨el universo debe ser la libertad de la existencia¨ pensó. Mientras daba suaves caladas al cigarrillo, continuo mirando, y los colores opacos se volvían  mas brillantes, los truenos si ya eran de por si como un flash fotográfico ahora brillaban y sonaban tanto que la inquietaban un poco. Dejo el cigarrillo de marihuana por la mitad en el cenicero y se dio cuenta que en el había quedado una mancha rojiza por sus labios pintados ¨El sol sigue brillando mas allá de las nubes¨ pensó.

Fue a su cocina y corto unas naranjas y preparo jugo con el exprimidor. Cuando termino, saco del freezer unos hielos y los puso en el vaso que contenía el jugo. Lo bebió lentamente, y recordó durante unos minutos a su ex novio, la primera vez que se besaron, la primera vez que hicieron el amor, la primera vez que lo hizo llorar, la primera vez que ella le pego una bofetada.
¨Y todo termina en algún momento.. la vida, la tierra, y hasta el universo¨ pensó, asombrada.

1 comentario:

  1. Dormí sobre tu cintura durante miles de años, no debería despertar, pero en toda pesadilla los ojos se abren en la penumbra, al encender la luz estabas despeinada con pedazos de mechones en tus labios semis abiertos al rojo blanco del ocaso, tus brazos sobre la almohada sosteniendo la oscuridad de mis ojos, y ahí estabas, hermosamente mutilada.

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